Misterior y enredos

¿Qué buscamos en nuestra pareja?

Los misterios y enredos de la atracción

¿Sabes qué buscas en tu pareja? Los motivos que teníamos las mujeres para elegir a una pareja son muy distintos a los que tenemos hoy en día. Descubre qué fue lo que te atrajo de tu compañero y lo que él vio en ti

Hace algunos años los motivos que teníamos las mujeres para elegir a una pareja eran muy distintos a los que tenemos hoy en día. Antes, un buen partido era aquel que tenía un trabajo estable y gozaba de buena posición, venía de buena familia (mito peligroso), tenía dinero (mientras más dinero más feliz podías ser), caballeroso, no importaba si era controlador, buen comunicador o simpático. Si era violento nos decían que era un buen síntoma porque tenía carácter; si tomaba mucho alcohol nos decían que era alegre y si no nos dejaba poner ciertas prendas de vestir era porque nos quería mucho.

Hoy queremos hombres diferentes. Que-remos hacer pareja, que cada uno tenga su lugar, que nos respetemos y admiremos mutuamente, que logremos ser compañeros, cómplices, amigos y también buenos amantes. Alguien con quien podamos hablar y compartir tanto las cosas importantes como las triviales.

 ¿Qué queremos las mujeres?

Algunos comentarios en general:

  • Un hombre divertido que me haga reír, que tome la vida en su justa medida, que no exagere los problemas y que potencialice los momentos de alegría, los logros, la felicidad, los momentos de placer.
  • Un buen conversador, que pueda hablar con él de cualquier tema. Que no sea muy superior a mí en cultura o política porque entonces me siento menos.
  • Un hombre inteligente, necesito admirarlo, que me sorprenda con comentarios interesan-tes.
  • Un hombre que valore mi trabajo, mi tiempo y mi persona.
  • Un hombre limpio, que se preocupe por su persona, su apariencia. Atractivo.
  • Caballeroso, que me sorprenda con flores o me abra la puerta.
  • Estable emocional y económicamente, más econó
  • Que le guste viajar (sobre todo conmigo). I Que me dedique tiempo en la cama.

¿Qué quieren los hombres?

  • Una mujer con bonito cuerpo, atractivo y sexy.
  • Que cuide su aspecto personal.
  • Independiente en general, pero que me necesite.
  • Buena conversadora, quetengaunavidaque la nutra y así nutrirme a mí también.
  • Simpática, divertida.
  • Que me dé libertad y espacio, que si no le doy motivos no me cele.
  • Una buena amante, que le guste el sexo, que esté conectada con los placeres en general.
  • Que tenga sanas relaciones en su vida.
  • Autosuficiente, porque así valora lo que yo le doy.
  • Que no sea complicada, que se aligere la vida.
  • Con mentalidad positiva.
  • Llena de energía, que no esté todo el tiempo cansada.

Hoy las mujeres queremos hombres diferentes. Buscamos a alguien con quien hacer pareja, sin que cada uno pierda su individualidad; alguien que nos respete y al que admiremos; un compañero, cómplice, amigo y también buen amante

 ¿Qué nos atrae del otro?

  1. El aspecto físico

A pesar de que estamos cansadas de escuchar que el aspecto físico no es lo verdadera-mente importante mientras que la personalidad sí lo es, los estudios demuestran que nos gusta mirar a las personas atractivas por simple placer estético, son mejor tratadas, mejor consideradas como personas y se cree que son más felices que las no atractivas.

  1. La similitud

Existe una gran cantidad de características comunes entre las personas que establecen una relación íntima. La raza, la edad, la inteligencia, el nivel socioeconómico y educativo, la religión, los valores…, son características que solemos compartir con nuestras amistades y pareja.

Las personas queremos proseguir una relación con aquellas en las que encontramos similitudes, sobre todo en la personalidad. La teoría de que las complementariedades se atraen no está justificada, aunque sí puede pasar que en una pareja ambos miembros se vayan volviendo complementarios o desarrollen y se intercambien diferentes papeles según la ocasión (por ejemplo, ser un buen oyente cuando el otro necesita hablar).

La razón de que nos gusten las personas que comparten cosas con nosotros es la de que nos apoyan en nuestras convicciones. Pensamos que si el resto está de acuerdo con nosotros, es porque tenemos la razón. Esto nos agrada y hace que nos atraigan esas personas que nos hacen sentir bien con nosotros mismos, también aquellas de las que recibimos halagos.

  1. La cercanía

La mayoría de nuestros mejores amigos viven en nuestra proximidad. Desde pequeños nos relacionamos más con la gente que asiduamente vemos. La probabilidad de conocer, y más aun íntimamente, a alguien que viva a cientos de kilómetros es más baja que la de conocer profundamente a alguien de nuestra ciudad. El tiempo en común las vivencias compartidas, el poder dar ayuda y recibiría, siempre va a poder desarrollarse  si dos personas viven próximas.

También se generan pensamientos más positivos frente a las personas que creemos que volveremos a ver. Incluso se ha demostrado que las cosas que nos resultan familiares (una canción, un cuadro…), simplemente por el hecho de estar expuestos a ellas,  nos hacen estar más receptivos y nos gustan más.

  1. El olor

Teorías señalan la existencia de un “olor sexual”, emanado por la boca y la zona genital.

El estado de ánimo de la persona influye completamente en el olor sexual que emana. Cuando se siente deseable, está predispuesta a una relación, en estado de excitación… el mismo cuerpo se ocupa de comunicarlo a los demás produciendo mayores cantidades de este olor.

Así, la mejor manera de incrementar nuestro sex-appeal es sentir deseo de atraer y ser atraído.

  1. Lo que el cuerpo dice

Si la persona en la que nos hemos fijado no sintoniza con nuestras intenciones, es probable que se presente con el ceño fruncido y la mirada distraída.

Los bostezos y muecas, la involuntaria negación con la cabeza o gestos de desinterés, como limpiarse las uñas o chasquear los dedos, deberían ser suficientes para hacernos desistir, porque la siguiente prueba es definitiva: el alejamiento.

Pero…

Pero no todo se limita a estos aspectos conscientes. Con mucha frecuencia, una persona que cumple perfectamente los “requisitos” de nuestra personalidad no termina de encajar como pareja. Y es que este tipo de relación es quizá la parte más complicada.

¿Qué tan atractiva eres en la vida?

Vale la pena que te lo preguntes. Revisa la lista de las cualidades más mencionadas por las personas  para definir a una persona atractiva, ¿cuántas consideras que tienes tú? Si son pocas y quieres ser más atractiva, manos a la obra.

  • □        Seguridad en ti misma
  • □        Atractiva
  • □        Entusiasta
  • □        Dinámica
  • □        Alegre
  • □        Creativa
  • □        Bella físicamente
  • □        Divertida
  • □        Sexy
  • □        Inteligente
  • □        Buena conversadora
  • □        Con fuerza interna (energetizada)
  • □        Amable
  • □        Positiva
  • □        Empática

Por si fuera poco, la clase social, los estudios, las amistades, las relaciones familiares, las experiencias pasadas, el ambiente en que vivimos… y otros mil factores tienen todavía mucho que decir en la actitud de cada uno hacia el sexo opuesto.

Lo que sí sabemos es que cada ser es diferente y en esa diferencia radica la magia. Por lo que un ser seguro de sí mismo, alegre, inteligente, divertido, que le guste reír, con metas claras, que disfrute de la vida, que se preocupe por su físico (aunque no sea una escultura) será una persona que atraiga a otras con mayor seguridad.

¿Y qué sucede cuando hablamos de ser atractivos para otros, no en un sentido sexual, sino en ser una persona atractiva para compartir, para establecer una relación de amistad, para platicar?

Existen personas que nos quitan energía, personas negativas que siempre tienen una queja en la boca, que siempre tienen un problema y que de lo único que puedes hablar con ellas es de ellas mismas. A esas personas les huimos porque nos resultan poco atractivas.

En cambio, existen otras con las cuales nos encanta estar, nos hacen reír, ven el lado amable de la vida, disfrutan de cada momento, nos nutren, vibran y vibramos cuando estamos con ellas.

Escrito Por Fortuna Dichi

Etiquetas:
1 shares
Artículo anterior

El esfuerzo de educar a los niños, ¿en el fondo o en la forma?

Artículo siguiente

Finanzas para un futuro libre

Deja un comentario