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Cómo eliminar la ansiedad

Cuando sientes ansiedad, a menudo ese sentimiento se une a una sensación como de estar enfermo e inseguro sobre qué hacer para sentirte mejor.

De hecho, la ansiedad muchas veces se transforma en un miedo a lo que viene, en una suerte de pánico a que la ansiedad crezca y no consigamos vencerla.

Sin embargo, tiene solución. Los expertos en psicología pueden ayudarnos a reducir la ansiedad y, además, nosotros mismos podemos llevar a cabo varias técnicas que nos ayudarán a que desaparezca esa sensación tan negativa.

Respira hondo – Quizá lo hayas oído tantas veces que le restes importancia, pero pararte y respirar hondo es más útil de lo que crees para eliminar la ansiedad ya que la respiración diafragmática activa la respuesta del cuerpo para relajarse. Toma aire lentamente mientras cuentas cuatro, nota cómo se llena tu barriga y vuelve a contar hasta cuatro; después, suelta el aire todo lo despacio que puedas… y repite varias veces.

Acepta que tienes ansiedad – La ansiedad es un sentimiento como cualquier otro y, aunque en el momento en el que la sufrimos no nos lo parece, es ahí cuando debemos recordarlo con más fuerza. Así, convenciéndonos de que sólo es una respuesta emocional, comenzamos a aceptarla, lo que, según muchos expertos, nos ayuda a comprender la realidad como es y a superarla.

Date cuenta: la ansiedad hace que tu cerebro te engañe Libros y libros de filosofía se han escrito para hablar de cómo los sentidos nos engañan y también lo hace el cerebro cuando tenemos ansiedad. De hecho, la psiquiatra Kelli Hyland descubrió que hay personas que interpretan los ataques de pánico como si fueran ataques al corazón, lo que incrementa el pánico al pensar que vas a morir, y no es así. Por eso, darse cuenta de que el cerebro nos engaña es clave, y ayuda a quitarnos presión.

Cuestiona tus pensamientos: está hablando la ansiedad Pregúntate a ti misma si lo que piensas es real y puede suceder. Para un momento, toma aire y piensa fríamente: ‘¿esto es verdad, o sólo lo parece?’, ‘¿de verdad puede ocurrir?’, ‘¿cómo podría prepararme si esto pasa?’, ‘si algo malo pasa, ¿qué significaría para mí?’, ‘¿puedo manejar esta situación?’, son algunas de las preguntas que puedes hacerle a la ansiedad y, por supuesto, responderte. Seguramente te darás cuenta de que no hay motivos para preocuparse más de la cuenta.

Piensa en algo que te relaje – Varios psicólogos recomienzan la práctica regular de meditación para, en el momento de la ansiedad, ser capaces de entrar en ese estado de relajación y, así, echar fuera a los miedos que trae la ansiedad. Imaginarte en una playa vacía con el sonido de las olas, pensar que estás en un bosque solitario en el que sólo se oyen los pájaros… son pequeños trucos que ayudarán a llevar nuestra mente lejos de la ansiedad.

Dialoga contigo sobre la ansiedad – Habla contigo misma, pero en positivo. La ansiedad puede producir una gran cantidad de ‘charlas internas’ con una importante carga negativa. Échalas, dales la vuelta a esos pensamientos y conviértelos en positivos. ‘Esta ansiedad me hace sentir mal, pero yo puedo superarlo’ sería un buen ejemplo de pensamiento positivo, siempre que se diga con convencimiento.

Céntrate en el ‘ahora’ – En los momentos de ansiedad, lo más común es comenzar a tener pensamientos negativos sobre el futuro y lo mal que va a ir todo. Pero en su lugar, hay que hacer un esfuerzo por parar un momento, volver a respirar hondo, y centrarse en lo que está ocurriendo ahora. Muchos expertos aseguran que, incluso cuando lo que ocurren en el presente es negativo, centrarse en él ayuda a mejorar la situación.

Concéntrate en otras actividades – Cuando te sientes ansiosa, también es muy útil centrarte en alguna actividad que requiera que le prestes atención, por lo que obligarás a tu mente a concentrarse en ese objetivo y dejar a un lado los pensamientos que trae la ansiedad. Lo peor que se puede hacer en estos casos es dejar de hacer algo y ponerse a ‘obsesionarse’ con la ansiedad, pues lo que debemos hacer es echarla de la cabeza.

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