Niños índigo

Niños de las nuevas generaciones

Hablar de niños inquietos, distraídos, rebeldes lleva a pensar en el calificativo de “hiperactivos”, o científicamente  mejor conocido como Trastorno por Definí de Atea Hiperactividad (TDAH). Sin embargo, la poté a estos mismos síntomas -cada vez más frecuentes de las nuevas generaciones-, desde un enfoque metafísico se les conoce como “niños índigo* y ya que mientras la primera corriente sugiere tratamiento específico, los segundos apelan a una forma libre,  lejos de los parámetros sociales.

¿Quiénes son los niños índigo?

Distraído, inquieto, rebelde, impulsivo, ¿conoces a un niño así? De unos años para acá se les ha dado por llamar niños índigo. Es decir, personas que vienen con una misión especial a la tierra: aumentar las vibraciones del planeta y romper con antiguos esquemas sociales que impiden la felicidad de los seres humanos.

Algunos estudiosos de la psicoespiritualidad y la metafísica defienden esta postura que muchos especialistas apoyados en la investigación científica se niegan a reconocer, pues no existe ningún fundamento comprobado en el campo de la biología humana.

Lee Carroll Kryon, autor del libro El Círculo de la Energía afirma, que los niños índigo están incrementando cada vez más su presencia en el mundo, y ello hará que en este milenio exista una vibración más alta generando mayores cambios en el planeta.

Afirma que la fisiología del hombre está cambiando y que este tipo de ser humano está dotado de un tipo de diferentes conciencias de dualidad porque está capacitado para cambiar de vibración, si así lo desea de una manera más fácil que otros.

Según este escritor, estos niños tienen una nueva capa de conocimiento de quiénes son. A nivel celular saben que son criaturas del universo y tienen muchas capacidades para hacer cosas diferentes a otras personas.

El señala que aprenden cosas muy complejas acerca de los cambios vibracionales y de cómo funcionan con los niveles más bajos de la tierra.

La teoría sobre la importancia del color en la personalidad de los individuos, la inició Nancy Ann Tappe, ella escribió en su libro Comprende la vida a través del color que “los colores de la vida” son como capas de color áurico espiritual que hablan de la forma de ser de una persona.

Igual que la astrología, que clasifica las características de las personalidades en grupos según sus marcas magnéticas de nacimiento, Ann dice que las capas de color llevan ciertos rasgos humanos muy notorios y en el caso de los niños con un aura de color índigo, son personas que vienen al planeta con determinados objetivos.

Rodolfo Feigl apoya esa hipótesis señalando que el tema permanece todavía oculto para la mayoría de la gente, pero estas nuevas personas tienen un alto potencial y sus actitudes son parte de contar con una nueva conciencia interna.

María Dolores Paoli, especialista en psicoespiritualidad sostiene que estos niños poseen grandes dosis de intuición, que se demuestra en el desarrollo de la telepatía, cualidades para predecir el futuro y algunos llegan al mundo con el don de la sanación.

Según Paoli, la llegada de estos hombres no se da por casualidad, sino que tienen una misión muy específica por delante y es la de aumentar la vibración en la tierra.

Los defensores del planteamiento índigo, recomiendan características que los traten de manera diferente, ya que lo peor que pueden hacer es menospreciarlos  o avergonzarlos para lograr que se comporten dentro de los parámetros sociales.

Muchos adultos los llaman “tercos” y “difíciles”, pero sus casos pueden ser una bendición o un desastre, dependiendo del ambiente en el que el niño se encuentre.

Los niños índigo son tan autónomos, que la disciplina es para ellos su talón de Aqulles, sin embargo, las acciones de disciplinase deben dar de una manera lógica y calmada con la idea de comunicarle “nosotros te tratamos con respeto y tú debes respetarnos igualmente a nosotros”.

Kryon sugiere a los padres de los niños índigo que sean amigos de sus hijos desde temprana edad y que eviten la antigua relación padre e hijo.

Dentro de la gama de los niños índigo, algunos investigadores como Nancy Ann han establecido también cuatro tipos de categorías: ‘el humanista’ que gusta de trabajar con las masas como los médicos, abogados o políticos; ‘el conceptual’, aquellos que siempre están más interesados en los proyectos que en personas como los ingenieros, arquitectos, diseñadores, astronautas, pilotos; ‘el artista’ que es, por tanto, más sensible y creativo y ‘el interdimensional’ que trae nuevas filosofías y espiritualidad al mundo.

¿Y los niños cristal?

De igual forma, otro de los conceptos que han surgido en los últimos años para explicar ciertas conductas o actitudes en los menores es la de los “niños cristal” que de acuerdo con sus descubridores son personas que tienen la misión de avanzar hacia la evolución humana, a través del proceso de ascensión.

Los exploradores de este enfoque indican que este tipo de personas tiene como finalidad enseñar nuevas formas de vida. Con su energía cristal ayudan a facilitar el cambio de las energías planetarias.

Al Igual que la corriente de los niños índigo, los defensores de esta doctrina mencionan que vienen a cambiar el mundo, pero por la vía espiritual.

Los investigadores que están a favor de los niños “cristal” e “índigo” reconocen que éstos son muy poco comprendidos por nuestra cul­tura y por lo tanto resulta muy difícil manejar los sistemas como la rigidez del actual esquema educativo.

Por ejemplo, se dice que los niños “índigo” llegan al mundo con un sentimiento de realeza y frecuentemente se comportan así, tienen la sensación de “merecer estar aquí” y se sorpren­den cuando otros no comprenden eso.

Asociación con el TDAH

Como se sabe, diversas personas de diferen­tes áreas han tratado de buscar explicaciones a ciertas actitudes o comportamientos de los niños de hoy en día, sin embargo, el planteamiento de los niños “índigo” o “cristal” no tiene bases científicas. El tema de los niños “índigo” ha sido tratado sin bases y sin fundamento científico, sin una valoración adecuada ni revisión de síntomas, señalan los especialistas que prefirieron el ano­nimato ante la aberración del argumento.

Neuropediatras, paidosiquiatras y psicoterapeutas coinciden en señalar en que estas corrientes son defendidas por campos como el esoterismo o la metafísica y que bajo esos mo délos su existencia es totalmente cuestionable. Incluso, advierten que estas teorías son muy peligrosas y pueden causar muchos perjuicios a los niños, cuya sintomatología generalmente apunta a un Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH).

Las características tanto de los “niños índigo” como de los niños con TDAH son muy similares, es por ellos que diversos especialistas advierten sobre la necesidad de no confundir a los maes­tros y principalmente a los padres de familia.

El TDAH siesta comprobado científicamente y su presencia entre la población infantil data de hace mucho tiempo, sólo que hoy en día se cuenta con más Información. El TDAH es una cuestión médica bien definida y no se manifiesta de igual manera en todos los niños, algunos sólo presentan falta de atención, otros son  hiperactivos o impulsivos y otros pueden presentar las tres características.

Expertos en áreas relacionadas con el TDAH, comentan que muchos padres en la búsqueda de una explicación del problema que presentan sus hijos, encuentran una justificación en la hipótesis del “índigo” o “cristal” y ello los hace tranquilizarse, pero con el tiempo, el problema de los menores se agrava por la falta de una atención adecuada a su padecimiento.

Norma Alday Bravo, psicoterapeuta experta en niños con TDAH comenta que caer en la idea de que un niño es “índigo” puede ser un riesgo importante para los menores, ya que se puede perder tiempo en el tratamiento.

El Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad es un tema que requiere tratarse con mucha información tanto para el niño como para los padres, con el fin de aplicar las estrategias adecuadas tanto para su interacción familiar y escolar.

Para Alday, el planteamiento de los niños “índigo” es un enfoque metafísico muy dañino para los padres. “Es una teoría de lo absurdo” y cita al Manual de Psiquiatría DCM4 que no reconoce esta teoría y sí lo trata como TDAH.

De por sí, señala, no es fácil atender a estos niños por su falta de atención, impulsividad e hiperactividad y luego caer en esta confusión es un gran riesgo para las personas que lo viven. Es un trastorno muy frecuente en el ámbito infantil y verlo y tratarlo desde un enfoque metafísico puede provocar daños a la salud física, emocional y mental de un niño, advierte.

Por lo tanto, la especialista recomienda que los padres que tienen un hijo con TADH recurran  a gente especializada: neuropediatras, paidosiquiatras, psicólogos, psicoterapeutas y demás expertos en este trastorno.

Por otra parte, la psicóloga clínica Cristina Gallarado señala que hablar de niños indigo es seudocientífico y además va en contra de los derechos de los niños porque hace una división de razas o clases.

Señala también  que el planteamiento de hasta cómo tratar a los niños indigo  es muy cuestionable, ya que sus recomendaciones son básicas en la crianza de los  pequeños “Indudablemente todos requieren disciplina sin emociones, amor, comprensión y cordialidad.

Dice que de por sí todos los niños tienen habilidades  únicas y características propias, y lo demuestran de manera diferente. “No se vale, entonces, buscar etiquetas en cuestiones ambiguas para situaciones normales”.

Desde su punto de vista, actualmente los niños llegan al mundo con nuevas aportaciones, ya que  desde el  vientre materno están expuestos a un bombardeo de estímulos y sobre estímulos, producto de los avances tecnológicos.

Gallardo explica que sacaron un término esotérico para justificar o apaciguar el TDAH y se ha abusado hasta del término para evitar la atención principalmente farmacológica.

Ella destaca que es importante basarse en cuestiones científicas para no caer en áreas de la metafísica. Los niños con TDAH necesitan la parte amorosa de la casa y la comprensión de la escuela, comenta.

Los padres con un niño de estas características deben recurrir a los especialistas para no dejarse llevar por corrientes diferentes, explica. “El TDAH se puede controlar de manera adecuada, siempre y cuando sea diagnosticado y tratado a tiempo por un médico especialista y se eche mano de la psicoterapia”.

Cabe mencionar que con sorpresa y tristeza, muchos médicos reciben a menudo en sus consultorios adolescentes que llegan con serios problemas de conducta, baja autoestima, o incluso de desadaptación social y escolar porque sus padres creyeron que eran niños “índigo”.

Los expertos coinciden en que no son dos corrientes de pensamiento y un mismo problema, sino diferentes problemas que la ignorancia sigue metiendo en el mismo costal.

Características de los niños cristal:

  1. Son extremadamente sensibles al medio ambiente: sonidos, colores, emociones negativas, olores, comida, productos químicos, violencia, dolor, conciencia de grupo, frecuencias electromagnéticas y destellos solares.
  2. Son profundamente vulnerables.
  3. Suelen pasar más tiempo solos.
  4. No entienden la inhumanidad del hombre “hacia el hombre”, guerra, ava­ricia, etcé
  5. Se retraen y desconectan si la vida es demasiado intensa, si ellos se trau­matizan o se sienten traumatizados.
  6. Normalmente son tranquilos y otros los admiran o se sienten atraídos por ellos, como imán.
  7. Miran como si penetraran el alma.
  8. Milagros y magia ocurren a su alrededor. Los animales los buscan y los bebés les sonrí
  9. Son empáticos.
  10. Tienen miedo a intimar porque se sienten invalidados muy fácilmente
  11. Se abstienen de mostrar sus emociones.
  12. Pueden sentirse responsables por la muerte o enfermedad de alguien.
  13. Pueden tener periodos de depresión profunda.
  14. Tienen conexión con su “yo” superior, accediendo a su guía interior.
  15. Son soñadores y pacificadores natos.
  16. Son listos e intuitivos.

Características para identificar a un niño índigo:

  • Tiene gran sensibilidad.
  • Tiene energía en exceso.
  • Se distrae fácilmente o tiene bajo poder de concentració
  • Necesita adultos emocionalmente estables y seguros a su alrededor.
  • Se resiste a la autoridad si no está demo­cráticamente orientada.
  • Prefiere otras formas de aprendizaje, para la lectura y las matemáticas en particular.
  • Puede frustrarse fácilmente porque tiene grandes ideas pero pocos recursos o per­sonas dispuestas a ayudarle a realizarlas.
  • Aprende a un nivel exploratorio. Y se re­siste a memorizar mecánicamente o ser un mero oyente.
  • No dura mucho tiempo sentado a me­nos que esté absorto en un tema de su interé
  • Es muy compasivo y tiene muchos miedos, tales como a la muerte y a la pérdida de sus seres queridos.

Características de los niños con TDAH:

  • Son distraí
  • Tienen dificultades para mantener la aten­ción en tareas o actividades de juego.
  • Parecen no escuchar cuando se les habla directamente.
  • No siguen instrucciones ni terminan sus tareas escolares.
  • Se rehusan a las tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido.
  • Gesticulan con manos y pies y no se quedan quietos en el asiento.
  • Responden de manera abrupta a las pre­guntas antes de terminar de formularlas.
  • Se les dificulta esperar su turno.
  • Frecuentemente interrumpen o molestan a los demás.
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